Lo hemos visto en decenas de películas de acción: el héroe acerca un encendedor a un detector de humo y, de repente, ¡todos los rociadores del edificio se activan a la vez!, mojando a los villanos y arruinando todas las computadoras.
Esto es completamente falso. Y es un mito que genera resistencia a instalar sistemas de seguridad vitales.
La Realidad: Activación Térmica Individual
Los rociadores automáticos (sprinklers) no se activan por humo, ni electrónicamente todos juntos (salvo sistemas muy específicos llamados "Diluvio" para riesgos extremos).
- Calor, no Humo: Cada rociador tiene una ampolla de vidrio sensible al calor. Solo se rompe si la temperatura en ese punto exacto supera los 68°C (o la temperatura calibrada).
- Acción Localizada: Si hay un fuego en un tacho de basura, solo se activará el rociador que está justo encima. El rociador de la oficina de al lado no se activará.
- Daño Mínimo: El agua descargada por un rociador es mucho menor que la que tirarían los bomberos con sus mangueras si el fuego creciera. El sistema salva sus bienes, no los arruina.
No deje que un mito de cine le impida proteger su propiedad. Los sistemas de rociadores son la herramienta más efectiva jamás inventada para la seguridad contra incendios.