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Cómo Funciona un Sistema de Detección de Incendios

Publicado el 1 enero, 2026
Cómo Funciona un Sistema de Detección de Incendios

Los sistemas de detección de incendios constituyen la primera línea de defensa contra siniestros, permitiendo identificar un foco ígneo en sus etapas iniciales cuando aún es posible controlarlo con recursos mínimos. En Argentina, estos sistemas son obligatorios en la mayoría de edificios comerciales, industriales y de uso público según la normativa vigente.

Un sistema bien diseñado puede marcar la diferencia entre una evacuación ordenada y una tragedia. La detección temprana no solo salva vidas, sino que también minimiza pérdidas materiales y reduce significativamente los tiempos de inactividad operativa en industrias y comercios.

Componentes Principales de un Sistema de Detección

Detectores Automáticos

Los detectores son los "ojos" del sistema, dispositivos que monitorean continuamente el ambiente en busca de señales características de un incendio. Existen varios tipos, cada uno con principios de funcionamiento específicos:

Detectores de Humo Fotoeléctricos: Utilizan un haz de luz infrarroja dentro de una cámara óptica. Cuando partículas de humo ingresan, dispersan la luz hacia un sensor fotosensible que normalmente no recibe iluminación directa. Esta dispersión activa la alarma. Son especialmente efectivos para detectar incendios lentos que generan mucho humo, como los causados por cortocircuitos en cables o combustión de tapizados.

Detectores de Humo Iónicos: Contienen una pequeña cantidad de material radiactivo que ioniza el aire dentro de una cámara, creando una corriente eléctrica constante entre dos placas. El humo altera esta corriente al capturar iones, lo que dispara la alarma. Responden más rápidamente a incendios con llamas abiertas y partículas pequeñas.

Detectores Térmicos: Monitorean la temperatura ambiente. Los hay de temperatura fija (se activan al alcanzar un umbral predeterminado, típicamente entre 57°C y 93°C) y termovelocimétricos (detectan incrementos rápidos de temperatura, generalmente superiores a 8-10°C por minuto). Son ideales para ambientes donde el humo o vapor son normales, como cocinas industriales o salas de calderas.

Detectores de Llama: Utilizan sensores UV o IR para identificar la radiación característica de las llamas. Responden en milisegundos y son fundamentales en áreas con materiales altamente inflamables como depósitos de combustibles o plantas petroquímicas.

Central de Detección y Alarma

La central es el cerebro del sistema. Este panel electrónico recibe señales de todos los detectores, procesa la información y ejecuta las acciones programadas. Las centrales modernas ofrecen:

  • Direccionamiento: Cada detector tiene una dirección única, permitiendo identificar exactamente dónde se originó la alarma
  • Monitoreo continuo: Supervisan el estado de cada dispositivo, detectando fallas, desconexiones o manipulaciones
  • Zonas programables: Dividen el edificio en sectores para facilitar la localización del incendio
  • Protocolos de comunicación: Se integran con otros sistemas de seguridad y automatización edilicia

Según las normas IRAM 3517 y 3579, las centrales deben contar con alimentación primaria de red y respaldo de baterías con autonomía mínima de 24 horas en modo supervisión y 15 minutos en alarma.

Dispositivos de Notificación

Una vez detectado el incendio, es fundamental alertar a los ocupantes. Los dispositivos de notificación incluyen:

Sirenas y Campanas: Generan señales audibles de alta intensidad, típicamente entre 85 y 110 dB medidos a 3 metros. La normativa argentina exige que sean audibles en todos los sectores del edificio, superando el ruido ambiental en al menos 15 dB.

Luces Estroboscópicas: Emiten destellos luminosos intensos, fundamentales para personas con discapacidad auditiva o en ambientes ruidosos donde las alarmas sonoras podrían pasar inadvertidas.

Mensajes de Voz: Sistemas más sofisticados que permiten transmitir instrucciones específicas de evacuación, reduciendo el pánico y orientando a las personas hacia las salidas de emergencia.

Pulsadores Manuales

Ubicados estratégicamente en recorridos de evacuación, permiten que cualquier persona que detecte un incendio active manualmente la alarma. Deben instalarse a una altura entre 1,20 y 1,50 metros y pintarse de rojo según IRAM 10005. La distancia máxima de recorrido hasta el pulsador más cercano no debe superar los 30 metros en edificios de vivienda ni los 45 metros en otros usos.

Funcionamiento Paso a Paso

Fase de Monitoreo Continuo

En condiciones normales, el sistema opera en modo supervisión. Los detectores envían señales periódicas a la central confirmando su operatividad. Esta comunicación bidireccional permite identificar inmediatamente cualquier falla: un detector desconectado, cableado dañado o interferencias en sistemas inalámbricos.

Las centrales modernas registran estos eventos en memoria, generando reportes de mantenimiento que facilitan la gestión preventiva del sistema.

Detección y Verificación

Cuando un detector identifica condiciones anormales, envía una señal de pre-alarma a la central. Los sistemas más avanzados implementan algoritmos de verificación para reducir falsas alarmas:

  • Conteo de eventos: Requieren múltiples lecturas anormales en un período breve
  • Confirmación cruzada: Esperan que dos detectores en la misma zona se activen
  • Análisis de tendencias: Evalúan la velocidad de cambio en las condiciones ambientales

Esta verificación suele completarse en 10-30 segundos. Si se confirma la condición de incendio, el sistema pasa a estado de alarma general.

Activación de Alarmas y Protocolos

Una vez confirmada la alarma, la central ejecuta simultáneamente múltiples acciones:

  1. Activación de dispositivos de notificación: Sirenas, luces y mensajes de voz en todo el edificio o en zonas específicas según la programación
  2. Señalización en panel: Indica visualmente la zona afectada para orientar a bomberos y brigadas
  3. Transmisión remota: Envía señal automática a central de monitoreo, bomberos o responsables de seguridad vía línea telefónica, celular o internet
  4. Integración con otros sistemas: Puede comandar:
    • Desbloqueo de puertas cortafuego en vías de escape
    • Cierre de compuertas de ventilación para evitar propagación de humo
    • Activación de sistemas de extracción de humos
    • Llamada de ascensores a planta baja y deshabilitación
    • Corte de suministro eléctrico en sectores específicos
    • Activación automática de sistemas de supresión como sprinklers o agentes limpios

Registro y Documentación

Todos los eventos quedan registrados con fecha y hora exacta: activaciones, reseteos, fallas, pruebas de mantenimiento. Esta información es invaluable para análisis post-incidente, auditorías de seguridad y cumplimiento normativo.

Tipos de Configuración Según Normativa

Sistemas Convencionales

Agrupan múltiples detectores en zonas. Cuando se activa una alarma, la central indica qué zona está afectada, pero no el detector específico. Son más económicos y adecuados para edificios pequeños o medianos con distribución simple.

Cada zona suele corresponder a un sector físico del edificio (planta, ala, departamento). La normativa recomienda que las zonas no superen los 1.600 m² ni tengan más de 32 detectores.

Sistemas Direccionables o Analógicos

Cada dispositivo tiene una dirección única en el lazo de comunicación. La central no solo sabe qué detector se activó, sino que recibe información analógica continua sobre el nivel de humo, temperatura o estado del dispositivo.

Estos sistemas permiten:

  • Localización precisa del incendio
  • Ajuste dinámico de sensibilidad según horarios o condiciones
  • Mantenimiento predictivo basado en tendencias de suciedad o degradación
  • Reducción significativa de falsas alarmas mediante análisis inteligente

Son obligatorios en edificios de gran altura, hospitales, centros comerciales y otros usos críticos según la Ley 5920 de la Ciudad de Buenos Aires y códigos de edificación municipales.

Sistemas Inalámbricos

Utilizan radiofrecuencia para comunicación entre detectores y central. Ideales para edificios históricos donde el cableado es invasivo, instalaciones temporales o ampliaciones donde tender cables resulta complejo.

Requieren gestión rigurosa de baterías en cada detector (típicamente con vida útil de 3-5 años) y consideración de interferencias electromagnéticas.

Cobertura y Distribución de Detectores

La ubicación correcta de detectores es fundamental para la efectividad del sistema. Las normas IRAM 3517-1 y NFPA 72 establecen criterios específicos:

Detectores de Humo

En techos lisos, un detector cubre aproximadamente 60-80 m² dependiendo de la altura del local. En techos con vigas que superen el 10% de la altura del local, la cobertura se reduce significativamente ya que las vigas actúan como barreras para el humo.

Deben instalarse preferentemente en el centro geométrico del área de cobertura, nunca a menos de 50 cm de paredes o vigas. En pasillos angostos (menores a 3 metros de ancho), la separación máxima entre detectores es de 9 metros.

Detectores Térmicos

Su cobertura varía según la altura de montaje y la clasificación de temperatura. Un detector estándar en techo de 3 metros cubre aproximadamente 30-50 m². Son menos sensibles a la estratificación térmica que los de humo, pero requieren mayor proximidad al foco ígneo para activarse.

Consideraciones Especiales

Entrepisos técnicos y plenos: Requieren protección independiente aunque no sean accesibles regularmente. Los incendios en estos espacios pueden propagarse rápidamente sin ser detectados.

Escaleras y conductos verticales: Necesitan detectores en cada nivel y en la parte superior, ya que actúan como chimeneas concentrando humo y calor.

Ambientes con aire acondicionado: La circulación forzada de aire puede diluir el humo o alejar el calor de los detectores. Se requiere análisis de flujos de aire y posible aumento de densidad de detectores.

Mantenimiento y Verificación

Un sistema de detección solo es confiable si se mantiene adecuadamente. La normativa argentina exige mantenimientos periódicos documentados:

Inspecciones Mensuales

  • Verificación visual de estado de detectores, pulsadores y sirenas
  • Prueba de lámparas indicadoras en central
  • Verificación de fuente de alimentación primaria y baterías
  • Prueba de transmisión a central de monitoreo

Pruebas Semestrales

  • Activación de al menos el 10% de detectores mediante aerosol de prueba o cámara de humo
  • Verificación de tiempos de respuesta
  • Prueba de todos los pulsadores manuales
  • Medición de nivel sonoro de dispositivos de notificación
  • Simulación de falla de alimentación principal

Mantenimiento Anual Completo

  • Prueba funcional del 100% de detectores
  • Limpieza de cámaras ópticas e intercambio de detectores con lecturas anómalas
  • Calibración de detectores analógicos
  • Prueba de autonomía real de baterías bajo carga
  • Verificación de integridad de cableados y conexiones
  • Actualización de software de central si corresponde
  • Documentación completa en libro de mantenimiento

Los detectores tienen vida útil limitada. Los fotoeléctricos deben reemplazarse cada 10 años, los iónicos cada 8-10 años, según recomendaciones del fabricante y degradación observada.

Integración con Planes de Autoprotección

Un sistema de detección no funciona aislado. Debe integrarse en el plan de autoprotección del edificio, estableciendo:

  • Procedimientos de respuesta: Qué hacer cuando suena la alarma (evacuación inmediata, investigación por brigada, evacuación selectiva)
  • Roles y responsabilidades: Quién verifica, quién llama a bomberos, quién guía la evacuación
  • Capacitación del personal: Todos deben conocer el sonido de la alarma y las vías de escape
  • Simulacros periódicos: Probar tanto el sistema técnico como la respuesta humana
  • Protocolo de falsas alarmas: Cómo resetear el sistema, investigar causas y prevenir recurrencias

La Ley 5920 de la Ciudad de Buenos Aires exige que edificios con sistemas de detección cuenten con personal capacitado y simulacros documentados al menos dos veces al año.

FAQ

¿Cuál es la diferencia entre un sistema de detección y uno de extinción?

El sistema de detección identifica y alerta sobre la presencia de un incendio, mientras que los sistemas de extinción (sprinklers, agentes limpios, espuma) lo combaten activamente. Ambos son complementarios: la detección temprana permite evacuación y respuesta rápida, mientras que la extinción automática controla o suprime el fuego. En muchas instalaciones, el sistema de detección activa automáticamente el de extinción.

¿Por qué se producen falsas alarmas y cómo prevenirlas?

Las causas más comunes son: polvo acumulado en detectores, vapor de cocinas o baños, humo de cigarrillos, aerosoles de limpieza, insectos dentro de detectores, y trabajos de construcción que generan partículas. La prevención incluye: mantenimiento regular con limpieza de detectores, selección del tipo correcto de detector para cada ambiente, ajuste de sensibilidad en zonas problemáticas, y capacitación al personal sobre actividades que pueden generar alarmas.

¿Es obligatorio tener sistema de detección en mi edificio?

Depende del uso, superficie y cantidad de ocupantes. En la Ciudad de Buenos Aires, la Ley 5920 y el Código de Edificación lo exigen en edificios de vivienda multifamiliar de más de 4 pisos, todos los comercios de más de 200 m², industrias, hospitales, escuelas y lugares de reunión pública. Cada municipio tiene su normativa específica. Un asesoramiento profesional puede determinar las obligaciones para tu caso particular.

¿Cuánto tiempo lleva instalar un sistema de detección?

En una vivienda unifamiliar o departamento, la instalación puede completarse en 1-2 días. En edificios comerciales medianos (500-1000 m²), típicamente requiere 1-2 semanas incluyendo tendido de cañerías, cableado, instalación de dispositivos y puesta en marcha. Proyectos industriales o edificios de gran altura pueden llevar varios meses, especialmente si se integran con otros sistemas de seguridad. El diseño y aprobación de planos ante autoridades competentes puede agregar 2-4 semanas al cronograma.

¿Qué pasa si se corta la luz durante un incendio?

Los sistemas de detección certificados cuentan con baterías de respaldo que garantizan funcionamiento continuo. La normativa exige autonomía mínima de 24 horas en modo supervisión y 15 minutos en alarma. Las centrales de calidad incluyen cargadores automáticos que mantienen las baterías en estado óptimo. Además, muchos sistemas se integran con grupos electrógenos del edificio para alimentación de emergencia prolongada. Es fundamental verificar periódicamente el estado de las baterías como parte del mantenimiento preventivo.


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